1. Nombra un canal oficial de aviso
Mientras existan tres sitios válidos para avisar (correo, mensaje, nota), el registro nunca estará completo. Acorda un canal principal —idealmente un formulario o panel único— y comunica al claustro que el resto son excepciones.
2. Define prioridades con ejemplos
“Urgente” sin ejemplos genera ruido. Aclara qué bloquea una clase ahora, qué puede esperar al recreo y qué es mejora. El equipo TIC prioriza mejor cuando el docente elige con criterio compartido.
3. Asigna y cierra en voz alta
Cada incidencia abierta debería tener responsable y estado. El cierre también: si el docente no ve el resultado, volverá a avisar por otro canal. El historial evita discusiones de memoria en la siguiente reunión.
4. Revisa recurrentes cada cierto tiempo
Una vez al mes o al trimestre, mira qué aulas o tipologías se repiten. Ahí es donde el registro deja de ser solo soporte reactivo y pasa a informar compras, mantenimiento o formación.
Cómo encaja IncidenCYL
La plataforma cubre registro, prioridad, asignación, estados e historial por centro. Puedes probar la demo o plantear un piloto tras acordar estas reglas mínimas de uso.