El problema del aviso suelto
Una pantalla que no enciende, un portátil del carrito que no carga o la red del aula que va a saltos suelen comunicarse por el canal más rápido del momento. Ese aviso puede resolverse… o perderse entre el resto de correos del día.
Sin un registro común es difícil saber qué está abierto, quién lo lleva y si el mismo equipo falla una y otra vez. La coordinación TIC improvisa; el docente no sabe si alguien ha visto su mensaje.
Cómo queda el ciclo en IncidenCYL
El docente describe el problema, indica aula, dispositivo y prioridad desde el móvil o el ordenador. El equipo TIC revisa la cola, prioriza, asigna y actualiza el estado. Cada cambio queda asociado a la incidencia.
El resultado no es un helpdesk enterprise: es un flujo pensado para el ritmo de un centro educativo, con roles claros y datos separados por centro.
- Registro desde el aula sin depender de un único canal.
- Priorización y asignación al equipo TIC.
- Estados visibles para quien reportó y quien resuelve.
- Historial para detectar patrones y planificar.
Para quién tiene más sentido
Centros que ya sienten el desgaste del soporte informal: demasiados avisos, poco rastro y mucha dependencia de una o dos personas. También encaja cuando dirección quiere visibilidad sin microgestionar cada avería.
Puedes recorrer la demo pública con datos ficticios antes de plantear un piloto de alcance limitado.